Luces, cámara, rock & roll: Iggy Pop en el cine

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Por Angie Narciso García

Más allá de ambientar una película, la música también puede ser la protagonista. La relación entre el rock y el cine muchas veces va más allá del simple complemento. Iggy Pop por ejemplo, ha sido uno de los personajes que nos ha demostrado la sinergia que pueden llegar a tener estas dos corrientes artísticas. No solo ha hecho cameos en filmes o ha encarnando a diferentes personajes, también ha estado detrás de las bandas sonoras de varias películas e incluso, de él se han hecho diferentes documentales. Su influencia ha permeado la industria cinematográfica a tal punto que varios realizadores han encontrado su inspiración en él y su música. Sin dejar de mencionar que se ha vuelto una figura central en los trabajos del director Jim Jarmusch.

Haciendo un repaso por la influencia de Iggy Pop y el impacto de su obra en el cine nos encontramos con las siguientes joyas:

Cry-Baby (1990) de John Waters

Antes de proyectar esa obra maestra cruda y visceral llamada Pink Flamingos (1972), John Waters nos muestra a un Johnny Depp con mucha gomina en otra cinta llamada Cry-Baby (1990). El actor representa a un joven rebelde llamado Wade Walker que es amante del rockabilly, pero no es el único que sobresale del elenco, ahí también se destacan Traci Lords, Ricki Lake, David Nelson, Susan Tyrrell, Patty Hearst e Iggy Pop, quien aparece en esta película de culto. Digamos que Waters siempre apostaba por personajes completamente degenerados y el músico norteamericano logró encarnar a la perfección uno de esos mientras emprendía un baño a las afueras de una vieja casa.


Arizona Dream (1993) de Emir Kusturica

Si en la filmografía del músico y realizador serbio hay una cinta que vale la pena ver esa es Arizona Dream (1993). La película, además de ser protagonizada por Depp, cuenta con un score magistral que estuvo a cargo del compositor nacido en Sarajevo, Goran Bregović. Él trabajó de la mano con Iggy para desarrollar las letras de diferentes canciones, asimismo el músico norteamericano interpretó  “TV Screen”, “Get the Money” e “In the Deathcar”, otro de los temas destacados que hacen parte del gran soundtrack del filme.


Trainspotting (1996) de Danny Boyle 

Aquí no hay cameos de Iggy pero una parte de su repertorio musical fue indispensable para esta película. Se usaron grandes canciones como “The Passenger”  y “Nightclubbing”. Sin embargo, hubo otro tema: “Lust For Life”. Este se reprodujo en una de las escenas más emblemáticas del filme: mientras un grupo de junkies se escapa de la policía. Justo en aquella secuencia inicial Boyle ya nos advertía de la importancia que tendría la música en Trainspotting (1996), una película que, vale destacar, se desprende de una novela homónima de Irvine Welsh y que tendrá una segunda parte, la cual estaría basada en otra obra literaria del mismo autor, Porno (2002).


Velvet Goldmine (1998) de Todd Haynes

La influencia de Iggy en la cultura pop es tan basta que algunos realizadores han intentado retratar su vida y obra en algunos de sus proyectos audiovisuales. Sin embargo, Jarmusch ha sido de los pocos que ha logrado captar fielmente la personalidad de aquel músico norteamericano cuya banda le abrió las puertas al punk. Claro, en Velvet Goldmine (1998) Todd Haynes intentó mostrarnos las experiencias y manifestaciones artísticas transversales al glam rock a través de dos personajes ficticios: Brian Slade, que está basado en David Bowie y es interpretado por Jonathan Rhys Meyers, y Curt Wild, que está inspirado en Iggy Pop y es personificado por Ewan McGregor. La película expone las cuestiones que se plantean los artistas respecto a la identidad sexual en medio de una vida llena de excesos. Es buena, sin embargo, Bowie como Iggy y la industria musical son mucho más grandes de lo que logró capturar ese filme.


Coffee and Cigarettes (2003) de Jim Jarmusch 

“Cigarettes and coffee, man, that’s a combination”

Jarmusch, como buen realizador y amante del arte, nuevamente se ubica en un punto equidistante entre la literatura, el cine y el jazz, y lo hace presentándonos una película en la cual diversos personajes dialogan en la cotidianidad de una cafetería. En esta cinta no solo hay cameos de Jack y Meg White de The White Stripes, también vemos a Iggy Pop entablando una conversación amena con el gran Tom Waits. Ellos debaten diferentes tópicos mientras beben un café y comparten un cigarrillo. Digamos que, en algunos momentos mientras suena una música de trasfondo nostálgico, se da un interesante cruce narrativo, uno donde se abordan temas cotidianos, extensas historias de personajes tan mundanos como hermosos y universales que odian, follan, maldicen, leen, aman, duermen, sufren o se desvelan por saber que harán mañana.


Gutterdämmerung (2015) de Björn Tagemose

Iggy le suma un título más a su ya extensa filmografía con esta cinta de sobria trama visual dirigida por el artista visual Björn Tagemose. Mientras Lemmy Kilmister interpreta aquí el papel de un general líder de la Caballería Blindada y la cantante de apariencia andrógina Grace Jones personifica a una peligrosa diosa africana, Pop hace las veces de un ángel caído. También hay apariciones de Josh Homme, Slash, Henry Rollins, Jesse Hughes (Eagles Of Death Metal), Tom Araya y Mark Lanegan, quienes encarnan a diferentes personajes que se desenvuelven en un mundo donde todo gira alrededor de una guitarra que, tal parece, está maldita.


Gimme Danger (2016) de Jim Jarmusch

No es un documental personal sobre Iggy Pop pero gira en torno a uno de sus memorables proyectos: The Stooges. Esta pieza audiovisual es un documento inalterable digno de ser visto y oído porque Jarmusch, lejos de idealizar a la banda, se preocupa por componer un relato más realista alrededor de ella. A partir de los entrevistados, un buen archivo de imágenes y el ameno testimonio de Iggy, expone desde lo más cotidiano hasta lo más complejo del grupo; allí podemos enterarnos de cómo el vocalista secaba la marihuana en la lavandería en su juventud pero también apreciar cómo la drogas afectaron a sus compañeros. Uno se entera de las diferencias que hubo entre ellos y su manera de afrontar algunas falencias de la industria musical. Aquí nos encontramos con un Iggy más detallista en sus narraciones, uno que nos deja ver sus nociones sobre el comunismo, uno que nos cuenta cómo fue su relación artística con David Bowie hasta pasar por lo más anecdótico y hablar sobre lo jodido que resulta pararse en un escenario cuando los asistentes se han acostumbrado a lanzarte botellas o cualquier objeto que tengan a la mano.

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Blood Orange (2016) de Tony Tobias

Aquí el músico norteamericano interpretó el rol protagónico en un thriller que fue estrenado el pasado 17 de mayo. El largometraje, que lleva por título Blood Orange (2016), cuenta la historia de Bill, un rockstar retirado y medio morbundo que vive en la campiña española junto a su esposa Isabelle. La tranquilidad de ambos se ve interrumpida con la llegada de su vengativo ex: Lucas, quien llevará al abismo el equilibrio que han alcanzado. A partir de ese momento, el personaje de Iggy Pop (Bill) emprende una cacería vengativa.



(Encuentre aquí: Iggy Pop ofrecerá concierto en Colombia)

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