¿Por qué amamos a Eric Clapton?

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Por RendónBenítez

El presentador saluda a la audiencia. Se escuchan unos aplausos y pasa a presentar a Jim McCarty en la batería, a Chris Dreja en la guitarra rítmica, a Paul “Sam” Samwell-Smith en el bajo y a Keith Relf en la voz y armónica. Unos segundos antes, la audiencia rompe sus palmas con el nombre del guitarrista líder, Eric “Slowhand” Clapton. Era el 20 de marzo de 1964 en el mítico Marquee Club de Londres. La banda en el escenario era The Yardbirds, una de las agrupaciones más importantes e influyentes en la historia del rock que por esos años ya sobresalía en el panorama de los clubes ingleses con importantes dosis de blues eléctrico.



Eric Clapton, con 19 años recién cumplidos, llevaba seis meses en la formación y ya se había ganado el apodo de “Slowhand”, ironía promovida por el manager Giorgio Molesky que hacía referencia a los aplausos lentos del público mientras el guitarrista cambiaba alguna cuerda rota de su instrumento en medio de una presentación. Lo de la ironía es obvio, para ese año Clapton ya era considerado uno de los guitarristas más virtuosos de todo el Reino Unido.

Entre esta, la primera grabación de Eric Clapton, y I Still Do, su último disco como solista lanzado en mayo del 2016, hay más de 50 años, más de 60 colaboraciones entre las que sobresalen unas con B.B, King, JJ Cale, The Beatles, The Who o Frank Zappa and The Mothers of Invention y decenas de álbumes de estudio y en vivo que fueron convirtiendo al guitarrista inglés en una de las figuras más importantes en la cultura popular de las últimas décadas. Respetado por miles de fanáticos de un género que él mismo ayudó a posicionar, e influencia de miles de personas que se acercan de una u otra forma al maravilloso mundo de las seis cuerdas, Clapton supo llevar a lo largo de toda su carrera el sello de “Dios de la Guitarra”. Más importante aún, lo sacó del mito. Lo hizo realidad.

Eric Clapton - Clapton is God

Sí, lo de Eric Clapton en el rock merece especial atención. Su importancia va mucho más allá de su exitoso Unplugged de 1992 y de “Tears In Heaven”, una de las canciones más importantes de esa década. En su carrera está representada toda la historia de la música negra gracias a un respetuoso acercamiento al blues primitivo, el nacimiento/desarrollo/auge del rock n’ roll y la aproximación del género a la masividad representada en miles de copias vendidas y en el reconocimiento de su figura como imprescindible en la historia de la música popular. Su biografía está ligada a nombres tan relevantes como John Mayall & The Bluesbreakers, Cream, Blind Faith, John Lennon & The Plastic Ono Band o Derek & The Dominos. No por nada la revista Rolling Stone lo posicionó como el segundo mejor guitarrista de la historia solamente superado por Jimi Hendrix.

Hoy, en medio de la triste noticia sobre su retiro de los escenarios debido a una neuropatía periférica, insuficiencia en los nervios que afecta la sensibilidad y el control de los músculos, hacemos un repaso por algunas de las etapas más importantes de su carrera. Un homenaje a un artistas como pocos, guitarrista único e influyente, y una invitación a los que desconocen el legado musical de un músico en todo el sentido de la palabra, porque como rezó aquel grafiti callejero, “Clapton es Dios”.

 

John Mayall & The Bluesbreakers

Blues Breakers with Eric Clapton, lanzado el 22 de julio 1966, es uno de los discos más importantes en la historia del blues. A diferencia del posterior uso de Clapton de la guitarra Fender Stratocaster conocida como “Blackie”, en este disco usó una Gibson Les Paul Standard de 1960 amplificada con un Marshall de principios de los 60, lo que le dio una característica especial al registro. El resultado, casi 40 minutos del mejor blues rock en estándares clásicos de canciones de Otis Rush, Freddie King, Ray Charles o Robert Johnson. Un imperdible en la colección de cualquier fanático del género del alma y de la guitarra eléctrica.



Cream

Cream es el power trío por excelencia. Un súper grupo conformado por Jack Bruce en el bajo, Ginger Baker en la batería y Eric Clapton en la guitarra, que logró el equilibrio perfecto entre el virtuosismo y la energía adornada con fuertes dosis de blues rock y psicodelia. ¿Los principios del hard rock? Sí. El trío fue una influencia directa en bandas como Led Zeppelin, Deep Purple o Black Sabbath. En sus dos años de carrera (1966-1968), lanzó los disco Fresh Cream, Disraeli Gears, Wheels Of Fire y Goodbye.



Blind Faith

Continuando con el concepto de súper grupo Eric Clapton convocó al músico, compositor y arreglista inglés Steve Winwood para formar Blind Faith en 1969 junto a su anterior compañero en Cream, Ginger Baker, y al bajista Ric Grech. El proyecto solamente editó un disco homónimo cargado de controversia por la portada (una menor de edad desnuda con un objeto “fálico” en sus manos) en el que las guitarras son protagonistas. Extensas conversaciones entre los instrumentos de Clapton y Windwood acompañan a manera de contrapunteo seis canciones de un álbum que confirmó la genialidad de “Slowhand” como cabeza de un proyecto musical.



Derek And The Dominos

Al igual que con Blind Faith, Eric Clapton se unió a otros nombres grandes de la escena musical para su nuevo proyecto musical. En Derek And The Dominos, con el que lanzó el clásico Layla And Other Assorted Love Songs en 1970, contó con la participación de Bobby Withlock, Carl Radle, Jim Gordon, Albhy Galuten y el guitarrista Duane Allman (The Allman Brother Band). Este disco doble contiene el clásico “Layla” y una hermosa versión de “Little Wing” original de Jimi Hendrix e incluida en su álbum Axis: Bold as Love (1967).



Solista

La carrera de Eric Clapton como solista está llena de altibajos. Muchos aciertos y algunos desaciertos, que no opacan su legado, conforman una nada despreciable discografía de más de 20 trabajos. El más famoso, sin duda, el Unplugged de 1992. En él Clapton entrega versiones íntimas de algunos de sus clásicos, estrena “Tears in Heaven” y vuelve a rendir homenaje a algunas de las más importantes figuras del blues. Despojado de artificios, el registro es el acercamiento más directo a Clapton como persona y artista. Un disco para oír una y otra vez.



Bonus track – The Dirty Mac

Una reunión como ninguna. En diciembre de 1968, para la grabación del disco en vivo y especial televisivo Rock and Roll Circus de The Rolling Stones, se formó The Dirty Mac. Los integrantes fueron nada más y nada menos que John Lennon (guitarra, voz), Keith Richards (bajo), Mitch Mitchell (batería) y Eric Clapton (guitarra). La interpretación de “Yer Blues” de The Beatles habla por sí sola. Que la disfruten.


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