11 de septiembre de 2001: 15 años después, las melodías tras el horror

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11 de septiembre de 2001: 15 años después, las melodías tras el horror

Fotografía: Richard Drew
Por: Juan Francisco Jaramillo Toro

Sobre los eventos del 11 de septiembre de 2001 y lo que vino después ha corrido mucha tinta y se han dicho muchas cosas, desde sesudos análisis filosóficos hasta grotescas e hilarantes teorías conspiratorias. Pero una manera que también puede servir para abordar dicha cuestión desde varias aristas puede hallarse en la música.

Véalo todo a continuación.

Las seductoras melodías orientales

A partir de la segunda mitad de la década de los años noventa del siglo pasado, la cultura occidental representada en la industria discográfica anglosajona se acercó a los sonidos árabes y orientales buscando en algunas formas recrear escenas que parecían sacadas de los relatos de Las Mil y Una Noches, basta ver tres ejemplos concretos.

El primero de ellos es Madonna y su canción Frozen del álbum Ray Of Light lanzado en marzo de 1998, tanto en el video como en el sonido de la canción, Madonna se muestra como una especie de sacerdotisa hechicera en el desierto que se va transformando a medida que transcurre la canción.


En ese mismo 1998 Shakira edita su aclamado álbum ¿Dónde Están los Ladrones? del cual se desprende el sencillo “Ojos Así”, en él la barranquillera deja en claro la influencia de su ascendencia libanesa y aprovecha para acceder a nuevos mercados discográficos a partir de vincularse con la tendencia sonora del momento: mezclar música oriental o árabe con sonidos occidentales.


Al año siguiente, 1999, el artista británico Sting en su álbum Brand New Day también se acerca a la tendencia sonora del momento y sube la apuesta, presenta el sencillo “Desert Rose” en el que colabora el músico argelino Cheb Mami. El video de la canción rodado en el desierto de Mojave en Estados Unidos, muestra a Sting en la búsqueda de un oasis representado en la diversión y la sensualidad de una discoteca en Las Vegas.


La respuesta sobre el por qué existe esa repentina curiosidad de los músicos y productores occidentales por las sonoridades árabes y orientales puede hallarse en el auge de la llamada World Music y en el caso que nos compete en el del Räi, un género musical de raíces argelinas pero de gran alcance en Francia debido a la gran migración del país africano hacia ese territorio europeo debido a que Argelia fue una antigua colonia francesa. Uno de los máximos exponentes de la música Räi es Rachid Taha quien se hizo popular por rescatar el tema Ya Rayah, una canción popular argelina que data de la década de los años setenta.


El horror toca a la puerta

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El martes 11 de septiembre de 2001 Estados Unidos vivió los que son hasta la fecha los más violentos atentados terroristas en su propio suelo, la mañana de ese día, tres comandos terroristas de la organización Al-Queda estrellaron aviones de aerolíneas comerciales que habían sido secuestrados contra varios objetivos siendo los que chocaron en el World Trade Center de Nueva York los que mayor impacto causaron en la opinión pública. En el transcurso de los siguientes meses la cultura popular dejó de ver a lo árabe y lo oriental como algo cercano, fascinante y sensual para empezar a verlo como algo peligroso y violento.

(Lee aquí: Enrique Bunbury, disco por disco)

El debate en la opinión pública norteamericana (y su alcance global) se centró en la pertinencia o no de responder con una fuerza militar multinacional en los territorios de influencia de Al-Queda en Afganistán e Irak, siendo además el segundo país acusado poseer arsenales de armas químicas y biológicas de destrucción masiva. Muchos músicos y bandas se afiliaron en la respectiva orilla del debate y es entonces cuando espacios como los conciertos o entregas de premios se convierten trincheras de la batalla ideológica.

Uno de los episodios más recordados de dicho enfrentamiento de posturas ocurre cuando días antes de iniciar la invasión a Iraq en marzo de 2003 por parte de Estados Unidos y sus aliados, principalmente Reino Unido y España la vocalista de la agrupación Dixie Chicks, Natalie Maines dijo en el teatro Shepard’s Bush Empire de Londres: “No avergonzamos de que el presidente Bush sea de Texas”

La reacción masiva en Estados Unidos de muchos sectores fue de condena y censura, hasta el punto de organizarse quemas masivas del material de las Dixie Chicks. La respuesta posterior de las texanas vendría de la mano de la canción “Not Ready to Be Nice”.


Una banda que desde el principio mostró su postura antibelicista fue System Of A Down (SOAD) que en su canción “Boom” del disco Steal This Album (2002) critica abiertamente la dirección que tomaron las cosas hasta el punto de juntar fuerzas con el director Michael Moore y usando imágenes de las diversas manifestaciones globales contra la guerra propusieron reflexionar sobre quién en realidad es el enemigo y las intenciones que esconde.


En una dirección opuesta a la condena y el rechazo a la guerra en Oriente Medio, hubo sectores neoconservadores británicos y norteamericanos que avalaron el conflicto valiéndose de recuperar la noción medieval de las cruzadas cristianas para salvar a la Tierra Santa de los paganos musulmanes. No es para nada coincidencia que muchos militares y promotores de la guerra recuperaran la canción “Crusader” de la banda británica de heavy metal Saxon publicada en 1984 como una especie de himno de batalla para esta nueva cruzada de Occidente contra los sarracenos:

Despertar de la pesadilla y reconciliarse con ella

Así como la ocupación militar en Afganistán e Irak se tornaba en una suma de derrotas y vergüenzas para Estados Unidos y sus aliados, la opinión pública empezó a rechazar con mayor contundencia los abusos cometidos en ambos frentes de guerra siendo los episodios de las torturas en la cárcel iraquí de Abu-Ghraib o la base militar norteamericana ubicada en el territorio cubano de Guantánamo, los reflejos mismos de la barbarie y la doble moral por parte de quienes se proclamaban “Portadores de la luz y la democracia”

Una de las críticas más cáusticas la vertió la agrupación A Perfect Circle con el video del tema “Counting Bodies Like Sheep to the Rhythm of the War Drums” del álbum Emotive de 2004, las imágenes hablan por sí mismas.


No sólo fueron las imágenes bochornosas de Abu-Ghraib o Guantánamo lo que despertó la conciencia colectiva de la naturaleza de la invasión en Oriente Medio, las fotografías y videos de aviones militares volviendo a Estados Unidos e Inglaterra repletos de ataúdes con militares muertos demostró que la guerra estaba perdida para los jóvenes emplazados en las zonas de combate mientras los dividendos de las corporaciones que invertían en el conflicto aumentaban exponencialmente.

El cantautor británico Richard Thompson escribió la que es quizás la mejor manera de entender lo que afrontaba un soldado en el día a día, la canción Dad’s Gonna Kill Me (en el que Dad es el término para Bagdad, la capital de Irak) usa la jerga militar para entre cosas relatar:

I’ve got a wife, a kid, another on the way
I might get home if I can live through today
Before I came out here I never used to pray
Nobody loves me here
Nobody loves me here

Dad’s Gonna Kill Me

Dad’s in a bad mood, Dad’s got the blues
It’s someone else’s mess that I didn’t choose
At least we’re winning on the Fox Evening News
Nobody loves me here

Otra gran pieza audiovisual que relata de manera muy explícita y contundente todo lo ocurrido tras el 11 de septiembre de 2001 es “Empty Walls” de Serk Tankian, vocalista de SOAD, lo impactante del video de este tema es que todos los acontecimientos son recreados por niños norteamericanos en una guardería.


En Iberoamérica también hubo reacciones al respecto de esos episodios dolorosos de la historia reciente, uno de ellos se manifiesta en el tema “Pacifista” del álbum Productos Desaparecidos (2005) en el cual se critica abiertamente al ex presidente George Bush que acababa de ser reelegido para un segundo periodo presidencial:


Otra canción que sirvió para poner en evidencia las motivaciones tras la guerra en Oriente Medio quedan relatadas en la canción “El Hábil Reino del Desconcierto” de la banda española de metal alternativo Hamlet contenida en el álbum La Puta y el Diablo (2009). En ella, se narra cómo un poderoso líder (político o empresario) a partir de artimañas y argucias consigue convencer de invadir y arrasar mientras que en otros apartes la voz de la conciencia colectiva se revela contra ese poder sediento de sangre y petróleo.

Hasta los mismísmos Rolling Stones dejan en evidencia cómo esa clase dirigente neoconservadora cambió para mal el rumbo de la historia para satisfacer anhelos de codicia, así se demuestra en el tema “Sweet Neo Con” de la que es hasta ahora su última grabación de estudio, A Bigger Band de 2005:

La agrupación norteamericana Metallica que había protagonizado una polémica porque sus canciones eran usadas por los servicios secretos norteamericanos para torturar prisioneros en Abu-Ghraib y Guantánamo inmediatamente se desmarcó de apoyar tales prácticas o la guerra y sentó su postura con el video del tema “The Day That Never Comes” del álbum Death Magnetic de 2008.


Los acontecimientos del 11 se septiembre y los eventos posteriores cambiaron de manera sustancial la visión que se tiene del mundo, significaron una pérdida de la inocencia que había perdurado en los noventa ante lo cual el ambiente musical también sentó postura, por eso el relato de los acontecimientos hecho desde las canciones populares también cobra valor para explicar el mundo en el que vivimos.


(Lee aquí: Reseña y audio oficial de Distant Satellites de Anathema)

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