Jorge Barón, el showman de los line-ups legendarios

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Jorge Barón, el showman de los line-ups legendarios

Si hay un crack en la industria de la música colombiana, ese es Jorge Barón. Desde el 24 de mayo de 1969 con la primera emisión de su Show de las Estrellas (que antes se denominó El show de Jorge Barón y su estrella invitada), este empresario y presentador colombiano marcó una época en la televisión nacional. Lo hizo por ser el primero en creer de lo de acá y hacer de su programa un punto sin preferencias que le permitió a todo tipo de artistas presentar sus propuestas.

A estas alturas solo este showman puede presumir tener uno de los espacios musicales más diversos del país, por no decir que el único. Porque si hay algo que tienen en común a banda más grande en la historia del rock en español Soda Stereo, Galy Galiano, Kraken, Fulanito, Chayanne, Richard Clayderman, Charly García, Diomedes Díaz, Willie Colón y Menudo, Gloria Trevi, Héctor Lavoe, Village People, Marbelle, Cheo Feliciano y Alci Acosta, es que todos han pasado por El Show de las Estrellas, ya sea en el estudio o al aire libre, que más da.


Con Jorge Barón hubo dialéctica entre la balada y el rock, la psicodelia y el folk, entre los sonidos tropicales y el vallenato, entre la música de despecho y la ranchera. Él, tal vez sin consentirlo, nos dejó ver que pop no era una mala palabra, sino una gran familia. Aunque al comienzo nos dio los mejores playbacks en la historia de la “música nacional e internacional”, en su momento, justo en 1997, fue de los pocos que se atrevió a sacar las cámaras del estudio para realizar producciones a lo largo y ancho de la geografía colombiana e incluso en territorios extranjeros como España, Venezuela, y algunas ciudades de Estados Unidos como Miami y Nueva York. Así El Show de las Estrellas se desprende de la comodidad de las salas y llega a ser uno de los primeros pasos para la des-centralización de la música en vivo del país, una tarea que hoy pocos promotores pueden concretar con éxito.

Este gurú del pop colombiano parece que tuvo en cuenta los riesgos que se corrían en un evento confeccionado a partir del criterio personal. A eso se suma su ingenio pop, su célebre acentuación de ¡Agüita pa’ mi gente! para llevar con sofisticación el ritmo de los patrocinos. Mientras uno ve tarimas brandeadas hasta el cuello con vallas de Noxpirin, Comapan, Chocorramo y todas las cadenas de cerveza y aguardiente que se puedan imaginar. Al final este showman lanza un ¡entusiasmooo! y todo eso pasa a segundo plano.

Barón no solo ha sabido hablarle a la gente, también ha podido leerla, comprender un poco de sus gustos musicales. Él ha sabido actualizarse al margen de la oferta musical y la demanda sonora de los pueblos. A veces uno se tropieza con carteles donde están todos los embajadores vallenatos a la par de los máximos nombres del pop. Y así, a cada locación que va don Jorge, llena. No se olvida cuando hace 16 años en Girardot logró convocar a un poco más de 120 mil personas, poniendo nerviosa a una de sus máximas invitadas, la actriz Margarita Rosa de Francisco, que en aquel momento interpretó las canciones de la BSO de La Caponera (1999), seguida de MarbelleCharlie Zaa.


Pero tampoco se olvidan sus labores en estudio. No se borra del todo lo que pasó en 1987 cuando presentó por primera vez en su programa a la banda de metal más popular de Colombia: Kraken, agrupación cuyo sonido fue elogiado tanto por señores como jovencitos. Pero hay más fechas para recordar: 1981, año en el que una de las agrupaciones que dominó las pistas de baile occidentales (a punta de  sintetizadores Roland y máquinas de ritmos) puso a danzar a los colombianos. Sí era Village People, aquel grupo que fue resultado de un casting emprendido por Jacques Morali y Henri Belolo entre los bailarines de clubes gay del Greenwich Village neoyorquino, también pasó por una de las subdivisiones del emblemático programa de Jorge Barón: El Show del Recuerdo. Allí bailaron al son de “YMCA”, sigla en inglés de la Asociación Cristiana de Jóvenes, que en su momento, era el mejor lugar para ir a ligar.

Así que antes de un MTV, de un Rock al Parque, un Estéreo Picnic, un Lollapalooza, un Rock and Shout, estaba Jorge Barón, uno de los primeros que fue colando la fiesta en los hogares colombianos y que creyó en lo de acá, fuera rock, pop, metal o raspa. Si hay un antecedente de los festivales de gran envergadura en el país, ahí aparecerá su nombre, que más allá de remitirnos a un showman criollo, es sinónimo de una gestión musical legendaria que todavía permanece con la misma escenografía y las 5 estrellas de neón.

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