Clubz: El revival del electropop ochentero

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Clubz: El revival del electropop ochentero

“Teníamos varios nombres sugeridos como Jamzz, Club.86, Groenlandia, entre otros. No obstante, antes de un show bajo presión, mezclamos ideas y salió CLUBZ, nombre de nuestra propuesta, la cual nace como un side project de Orlando y yo (Coco) de una banda que tuvimos que se llamaba Husky.”

Han llamado la atención de medios especializados como Spin, The Fader o Stereogum. Su arsenal es una caja de ritmos, un buen equipo de pedales y el sintetizador, elemento esencial para la identidad de su sonido. Es con éste que Orlando Fernández y Coco Santos, (integrantes de CLUBZ), le dan el toque diferenciador a su propuesta musical, la cual parece apuntar a un segundo alumbramiento del electro-pop, el cual puede evocarnos la frialdad de aquellas melodías sintéticas a la The Human League y Ultravox o llevarnos a las disonancias, a veces involuntarias y más profundas del techno-pop y new wave, esto con sus guitarras, con las que emiten un ritmo de reminiscencias cercanas a los artilugios musicales de DIIV, The Cure o New Order.

Para la muestra se tiene su EP Épocas (2015), el cual incluye la pieza “Ciclos”, así como remixes de Porter, El Último Vecino, Extraperlo, Raido, Teen Flirt y Wet Baes de la canción que da título a este material, un tema que en su versión original pulveriza el formato pop a golpes de ligeros breaks, donde se secuencia algo del disco y se lanzan estribillos suplicantes bajo una voz etérea que en episodios apela a un falsete de tono hedonista.

“Aquel tema fue un ‘parteaguas’ dentro de lo que normalmente componemos. Nos pareció divertido arriesgarnos a hacer un powerpop que nos dejara el sabor de lo que hicieron Madonna, Michael Jackson, The System, entre otras estrellas de pop en los 80. Además no nos enfocamos en un solo estilo. Nos gusta sorprendernos a nosotros mismos, encontrar sensaciones que nos provoquen emoción, e intentar jugar con géneros que nos diviertan. Una vez que no lo demostramos, es seguro que lo siguiente que compondremos será distinto”, afirma Coco.

De manera que, CLUBZ siempre se fija nuevas fronteras musicales en cada uno de sus repertorios, y esa postura los ha llevado a importantes festivales alternativos como el Nrmal, Marvin, Vive Latino, Ceremonia, Hermoso Ruido o el MTY City Festival. Así que tampoco es gratuito el hecho de que pertenezcan a un sello como Canada, el mismo que en su catálogo musical tiene a artistas como Los Punsetes, El Último Vecino y Extraperlo.

Por otra parte, la propuesta de esta dupla no queda abducida por las demandas de grooves para el baile. Orlando y Coco han sabido mantenerse en una exploración musical constante, lo que les ha permitido dejar fluir la creatividad evitando que quede encerrada en una canción o en un disco.

Solo hay que liberar los oídos a cada una de sus producciones. Ya se tiene Texturas EP (2014), donde sus voces aparecen sumergidas en efectos noise pop, casi al estilo de Cocteau Twins. Allí encontramos piezas como “Visiones” o “Paracaídas”, donde se nos invita a que variemos los placeres de nuestra sensibilidad auditiva distinguiendo la atmósfera sónica que proveen allí las secuencias y los sintetizadores bricolados, donde se perciben reverbs y toques de flanger, efectos con los que se anticipa a los mismos matices sonoros del weird pop para potenciar un aire etéreo y ensoñador.

Por otra parte se tiene el palpitante sencillo “Golpes Bajos” y “Hoy No”, una de sus mejores piezas, justo donde aparece una voz suave fundida en ligeras distorsiones, esto junto a guitarras con efectos de overdrive y chorus, sintetizadores y un ritmo de batería al estilo kraut que martillea hasta recordarnos las pulsiones más sintéticas del synthpop ochentero alemán. Según la banda, esta “canción es un viaje a través de la progresión de notas que se van construyendo entre capas”.

Además el dúo señala que todo lo que compone el presente material en parte se debe a una suerte de experimentación. “Estuvimos jugando con las guitarras. Asimismo, conforme pasaban los meses fuimos adquiriendo sintetizadores análogos, además usamos máquinas de ritmos como la LinnDrum la RX11/21,TOM, Oberheim DX, TR-808, CR-78, TR-909, esto con la finalidad de darle al disco texturas más clásicas”.

Tal vez por esto los integrantes de Clubz tienen esa habilidad para combinar melodías que resultan familiares. No se debe negar, la experimentación es algo que se nota en su música, al igual que sus influencias. Ahí no podemos descartar a Gustavo Cerati, de los pocos que se atrevió a variar para darnos el new wave pop de “Nada Personal” o “Lo que sangra (La cúpula)” hasta emprender ese viaje hacía el psych shoegaze tipo My Bloddy Valentine para llegar a “Dynamo”.

Claro, Coco y Orlando cuidan cada detalle de su estética musical, y es por eso que resulta destacable su producción, aunque hay algo más, y es que esta conserva la misma sofisticación sonora del synthpop inglés o el weird pop americano, sólo que allí encajan con armonía y naturalidad estribillos interpretados en español, lo cual resulta ser un atributo sobresaliente, uno del cual no pueden presumir muchos artistas.

Ahora ellos están por terminar de componer su nuevo LP (Destellos). “Estamos muy contentos con los resultados, nos estamos divirtiendo haciendo música con nuevos instrumentos que hemos adquirido. De igual forma siempre buscamos hacer algo diferente que nos vuele la cabeza”, concluye Coco.

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