
España volverá a mirar al cielo este mes de agosto. Después del reciente eclipse total de Sol, la madrugada del viernes 28 ofrecerá un nuevo fenómeno astronómico: un eclipse parcial de Luna que podrá contemplarse desde todo el país, aunque con diferencias según la ubicación del observador.
A diferencia de los eclipses solares, no será necesario utilizar gafas especiales ni filtros para seguir el acontecimiento. Bastará con buscar un lugar con buena visibilidad hacia el horizonte y, preferiblemente, alejado de la contaminación lumínica.
Un eclipse parcial de Luna visible desde toda España
El fenómeno se producirá cuando la Tierra se interponga entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre parte de la superficie lunar. En esta ocasión, el alineamiento no será suficiente para cubrir completamente el satélite, por lo que se tratará de un eclipse parcial.
La observación será posible desde distintos puntos de España durante la madrugada del 28 de agosto. Sin embargo, las condiciones no serán idénticas en todo el territorio.
En algunas zonas, la Luna se ocultará por el horizonte antes de que termine por completo el eclipse. La posición geográfica del observador determinará, por tanto, cuánto tiempo podrá seguirse el fenómeno.
No harán falta gafas ni protección especial
Una de las principales diferencias respecto a un eclipse de Sol es que los eclipses lunares pueden observarse directamente y sin protección ocular.
Mirar la Luna durante el eclipse no representa un riesgo para la vista. Tampoco es imprescindible disponer de telescopios o prismáticos, aunque estos instrumentos pueden permitir apreciar con mayor detalle los cambios de iluminación y color en la superficie lunar.
Para obtener mejores condiciones de observación, conviene desplazarse a espacios abiertos con el horizonte despejado. Las áreas rurales y otros lugares alejados de la iluminación intensa de las ciudades suelen proporcionar una visión más nítida del cielo nocturno.
Por qué la Luna puede adquirir tonos rojizos
Uno de los aspectos más llamativos de los eclipses lunares es el cambio de tonalidad que puede experimentar el satélite. En determinados momentos, la Luna puede mostrar colores rojizos, anaranjados o cobrizos.
Este efecto está relacionado con la atmósfera terrestre. Aunque la Tierra bloquea la luz solar directa, una parte de esa radiación atraviesa las capas de la atmósfera y se desvía antes de alcanzar la Luna.
Las longitudes de onda correspondientes a los tonos azules se dispersan con mayor facilidad, mientras que las rojizas continúan su recorrido y pueden iluminar la superficie lunar.
“Tendrá el color de todos los atardeceres de la Tierra”
La descripción de que la Luna “tendrá el color de todos los atardeceres de la Tierra” resume de manera gráfica el proceso atmosférico que explica estas tonalidades.
Es un mecanismo similar al que provoca los colores rojos y naranjas de los amaneceres y atardeceres. Durante un eclipse lunar, esa luz filtrada por la atmósfera terrestre puede llegar hasta el satélite y modificar temporalmente su apariencia.
La intensidad y el color exactos pueden variar dependiendo de las condiciones de la atmósfera, incluida la presencia de partículas, polvo o aerosoles.
Agosto concentra la atención astronómica en España
El eclipse parcial de Luna llega pocos días después de que España viviera un eclipse total de Sol, un acontecimiento que atrajo la atención de numerosos aficionados a la astronomía y del público general.
La proximidad temporal de ambos fenómenos convierte agosto de 2026 en un mes especialmente destacado para la observación astronómica en España.
En esta ocasión, además, seguir el eclipse lunar será considerablemente más sencillo. No será necesario utilizar equipos de protección y el fenómeno podrá contemplarse a simple vista siempre que las condiciones meteorológicas permitan observar el cielo.
Cómo observar el eclipse lunar del 28 de agosto
Quienes quieran seguir el eclipse deberían buscar un punto con el horizonte despejado y poca iluminación artificial. Consultar previamente la previsión meteorológica también ayudará a determinar si las nubes pueden dificultar la observación.
Los prismáticos o telescopios son opcionales, pero pueden mejorar la experiencia al permitir distinguir con más precisión cómo la sombra terrestre avanza sobre la superficie de la Luna.
El eclipse parcial del 28 de agosto ofrecerá así una nueva oportunidad para observar uno de los fenómenos más reconocibles del cielo nocturno. Visible desde toda España, aunque con distinta duración según la zona, será una cita astronómica que podrá disfrutarse sin protección especial y a simple vista.

Jacinto Benavente es colaborador de Revista Metrónomo, donde escribe sobre actualidad, política, negocios, tecnología, deportes, entretenimiento y estilo de vida. Su trabajo se centra en ofrecer información clara, precisa y relevante para los lectores, con un enfoque en los acontecimientos que marcan la agenda diaria. A través de una cobertura equilibrada y accesible, busca ayudar a la audiencia a comprender mejor los temas de interés público y las tendencias que influyen en la sociedad.


