
Rivage propone una aventura de ciencia ficción marcada por la soledad, la exploración y los acertijos. Desarrollado por Exnilo Studio y publicado por Raw Fury, el título nos encierra en una estación espacial aparentemente abandonada, donde cada puerta abierta, cada mensaje encontrado y cada unidad de energía utilizada puede acercarnos un poco más a descubrir qué ocurrió con su tripulación.
Disponible para PC, PS5 y Xbox Series X, el juego apuesta por una experiencia en primera persona en la que investigar el entorno resulta tan importante como resolver sus numerosos puzles.
¿Dónde ha desaparecido la tripulación de A.R.E.S.?
La historia se desarrolla en el siglo XXV, en un futuro en el que la humanidad busca nuevos mundos capaces de convertirse en un hogar. Uno de los candidatos es VESTA, un planeta que despierta suficiente interés como para instalar en su órbita la estación de investigación A.R.E.S.
En sus instalaciones trabaja un equipo internacional de especialistas. Sin embargo, cuando Miranda Vigneau, una de las integrantes de la tripulación, despierta después de un extraño fenómeno, descubre que está completamente sola.
Sus compañeros han desaparecido, varios sistemas de la estación presentan problemas y nadie parece estar disponible para explicar lo sucedido.
La única alternativa es investigar.
Una historia reconstruida mediante pequeñas pistas
La narrativa de Rivage se desarrolla principalmente a través del entorno. Correos electrónicos, grabaciones, diarios y objetos personales permiten reconstruir progresivamente los acontecimientos anteriores al incidente.
Explorar las habitaciones privadas también aporta información sobre la personalidad de los miembros de A.R.E.S. y las relaciones que mantenían entre ellos.
Este planteamiento convierte la curiosidad en una herramienta fundamental. Examinar un objeto aparentemente irrelevante puede terminar proporcionando una pista importante varias horas después.
Puzles que exigen observar y volver sobre nuestros pasos
La estructura jugable gira alrededor de tres acciones fundamentales: explorar, leer y resolver acertijos.
Un documento puede esconder la información necesaria para abrir una puerta, mientras que un elemento que inicialmente parece decorativo puede convertirse posteriormente en una pieza esencial de otro rompecabezas.
Los puzles destacan precisamente porque obligan a prestar atención. No siempre existe una solución inmediatamente evidente, por lo que resulta habitual regresar a determinadas habitaciones, revisar mensajes antiguos o consultar nuevamente los apuntes recopilados.
Conforme avanza la aventura aparecen además nuevas herramientas. Entre ellas se encuentra una luz ultravioleta, capaz de revelar pistas que permanecen ocultas a simple vista.
La energía limitada cambia la forma de explorar A.R.E.S.
La investigación tiene una dificultad adicional: A.R.E.S. dispone de una cantidad limitada de energía.
Abrir determinadas puertas o activar algunos sistemas consume parte de esa reserva. Cuando la energía se agota, ciertas funciones dejan de estar disponibles y el jugador debe reconsiderar sus prioridades.
Esta mecánica obliga a planificar cada recorrido. Es posible descubrir el objeto necesario para continuar y comprobar inmediatamente después que ya no queda energía suficiente para utilizarlo.
Un bucle temporal permite conservar el conocimiento
La situación se complica todavía más porque Miranda se encuentra atrapada en un bucle temporal.
Cuando comienza un nuevo ciclo, numerosos elementos de la estación regresan a su estado anterior. Sin embargo, los conocimientos adquiridos no desaparecen gracias al sistema K9.
Esta herramienta conserva registros y contraseñas y permite fotografiar pistas importantes para consultarlas posteriormente. De esta manera, el progreso no depende únicamente de los objetos obtenidos, sino también de la información acumulada durante cada intento.
La combinación entre energía y bucles introduce un componente estratégico interesante. Antes de actuar conviene decidir qué objetivo se quiere completar durante cada ciclo.
Sin embargo, el sistema también puede resultar repetitivo. Algunas acciones requieren tanta energía que conseguir un único objeto puede consumir prácticamente toda la reserva, obligando a iniciar otro ciclo simplemente para aprovechar el descubrimiento realizado.
Una estación espacial detallada y marcada por la soledad
Uno de los puntos más destacados de Rivage es la construcción de A.R.E.S.. Habitaciones, zonas de trabajo y pertenencias personales transmiten la sensación de que la estación estuvo habitada hasta hace muy poco.
Libros, notas y pequeños objetos ayudan a dar contexto al escenario. Algunos contienen información relevante y otros simplemente refuerzan la ambientación, lo que mantiene constantemente la duda sobre qué merece realmente nuestra atención.
El exterior también juega un papel importante. Las vistas de VESTA desde las ventanas contrastan con la inquietante ausencia de vida dentro de la estación.
La mezcla de tecnología futurista, objetos cotidianos y grandes espacios vacíos consigue reforzar la sensación de aislamiento que acompaña a Miranda durante toda la investigación.
Conclusiones: un misterio espacial que recompensa la curiosidad
Rivage convierte la exploración de A.R.E.S. en un atractivo rompecabezas de ciencia ficción. Su misterio, el cuidado diseño de la estación y unos acertijos que exigen observar y pensar mantienen vivo el interés por descubrir qué ocurrió con la tripulación.
La gestión de energía y el bucle temporal aportan personalidad a la aventura, aunque también pueden provocar cierta repetición cuando obligan a recorrer nuevamente zonas conocidas. Aun así, encontrar finalmente la solución a un puzle complejo y abrir una nueva parte de la investigación ofrece una recompensa suficiente para querer adentrarse en una habitación más.

Jacinto Benavente es colaborador de Revista Metrónomo, donde escribe sobre actualidad, política, negocios, tecnología, deportes, entretenimiento y estilo de vida. Su trabajo se centra en ofrecer información clara, precisa y relevante para los lectores, con un enfoque en los acontecimientos que marcan la agenda diaria. A través de una cobertura equilibrada y accesible, busca ayudar a la audiencia a comprender mejor los temas de interés público y las tendencias que influyen en la sociedad.

