
La NASA ha completado las pruebas de la infraestructura terrestre que recibirá los datos científicos del telescopio espacial Nancy Grace Roman. El último ensayo se realizó el 17 de septiembre de 2026 cerca de New Norcia, en Australia Occidental, cerrando una serie de verificaciones efectuadas también en Japón y Estados Unidos. La agencia prevé iniciar las operaciones científicas de la misión a principios de 2027.
Las estaciones terrestres superan las pruebas de recepción
La campaña comenzó el 7 de septiembre en la estación Misasa de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), en Japón. Durante la prueba, los equipos lograron recibir información a velocidades de hasta 500 megabits por segundo.
Entre el 8 y el 11 de septiembre, las pruebas continuaron en White Sands, Nuevo México. Allí, la NASA verificó tanto la antena principal de su Near Space Network como una antena de respaldo. Ambas consiguieron transmitir los datos a las velocidades previstas durante los ensayos.
La última prueba reportada tuvo lugar el 17 de septiembre en una estación de la Agencia Espacial Europea (ESA) situada cerca de New Norcia, en Australia Occidental. La instalación recibió correctamente los datos a la tasa máxima prevista para ese ensayo.
La NASA comunicó oficialmente los resultados de esta fase de pruebas el 25 de septiembre.
Misasa alcanza velocidades de hasta 500 megabits por segundo
Los ensayos confirmaron que las estaciones terrestres pueden recibir los datos enviados para preparar las futuras operaciones del telescopio Roman.
La velocidad de hasta 500 megabits por segundo registrada en Misasa representa el máximo alcanzado durante esa prueba concreta y no una tasa constante para toda la red.
La velocidad dependerá de la posición del telescopio
La tasa efectiva de transmisión variará durante la misión en función de factores como la distancia de Roman y su posición respecto a la Tierra.
Esta capacidad de comunicación será especialmente importante debido al enorme volumen de información científica que producirá el observatorio. Una vez iniciadas las operaciones, la NASA calcula que Roman transmitirá aproximadamente 1,4 terabytes de datos cada día.
Cómo enviará Roman sus datos científicos a la Tierra
La infraestructura terrestre ha sido diseñada para gestionar el flujo diario de observaciones procedentes del telescopio.
Las condiciones meteorológicas también pueden afectar a las comunicaciones. La lluvia, por ejemplo, puede dispersar o debilitar las señales de radio utilizadas para transmitir información entre el espacio y las estaciones terrestres.
Para reducir el riesgo de pérdida de datos, los sistemas automáticos instalados en tierra identificarán la información que no se haya recibido correctamente.
Cuando se detecten errores o datos incompletos, el sistema solicitará al telescopio que vuelva a transmitirlos desde su grabadora de estado sólido a bordo. Esa retransmisión podrá realizarse unas horas después del primer intento.
Roman utilizará dos redes con funciones diferentes
La misión empleará infraestructuras distintas para transmitir sus observaciones científicas y para realizar las tareas relacionadas con el seguimiento y control del observatorio.
La red terrestre de recepción de datos científicos incluye instalaciones en White Sands, Nuevo México; Misasa, Japón; y las proximidades de New Norcia, Australia Occidental. Su principal función será recibir la información científica generada por Roman.
Por otro lado, la Red de Espacio Profundo de la NASA será responsable del seguimiento del observatorio, la recepción de telemetría y el envío de órdenes desde la Tierra.
España forma parte de la Red de Espacio Profundo
La Red de Espacio Profundo cuenta con instalaciones en California, España y Australia. En territorio español, esta infraestructura tiene presencia a través del complejo de comunicaciones espaciales situado en la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, esta red no desempeñará la misma función que las estaciones asociadas a la NASA, JAXA y ESA encargadas específicamente de recibir los datos científicos de Roman.
NASA prepara el inicio de las operaciones científicas en 2027
La finalización de las pruebas terrestres supone otro paso en los preparativos para la fase científica del telescopio Nancy Grace Roman.
Con las estaciones de Japón, Estados Unidos y Australia verificadas para la recepción de grandes volúmenes de información, la infraestructura de comunicaciones queda preparada para gestionar los aproximadamente 1,4 terabytes diarios que podría generar el observatorio.
La NASA espera que Roman comience sus operaciones científicas a principios de 2027, cuando esta red internacional de estaciones terrestres pasará a desempeñar un papel esencial en el envío de sus observaciones a los equipos científicos en la Tierra.

Jacinto Benavente es colaborador de Revista Metrónomo, donde escribe sobre actualidad, política, negocios, tecnología, deportes, entretenimiento y estilo de vida. Su trabajo se centra en ofrecer información clara, precisa y relevante para los lectores, con un enfoque en los acontecimientos que marcan la agenda diaria. A través de una cobertura equilibrada y accesible, busca ayudar a la audiencia a comprender mejor los temas de interés público y las tendencias que influyen en la sociedad.


