Metallica | The Black Album

Inicio / Review / Metallica | The Black Album

Metallica | The Black Album

In Review

Metallica | The Black Album

Puntaje - 7.5

7.5

Nuestra Calificación

Resumen Cabe recordar como la godorria metalera gritó ¡vendidos! Y sí, aunque Metallica se hizo con el Derby de Kentucky con el tremendamente bien logrado 'Álbum Negro' (1991), este nunca ha salido de la polémica y para bien o mal, marcó un antes y un después.

Por: Juan Carlos Lemus

Metallica sale del closet

Hace veinticinco años Metallica lanzó su quinta placa de estudio. Ellos consideraron llamarla como la banda misma. La calle la bautizó Álbum Negro (1991). Este fue el primer trabajo de Bob Rock con la banda de Los Ángeles, y le aportó sonido mucho más puro y definido, menos complicado pero, ¡ay!, menos visceral que sorprendió a propios y extraños. Este es el mayor éxito comercial de Metallica, dieciséis millones de copias — casi la suma de los cuatro anteriores—, que quemó así puentes con muchos de sus primeros fanáticos. Sad but true.

El primer corte y sencillo “Enter Sandman” es una canción de lírica potente con una batería y bajo que carecen de complicaciones y velocidades anteriores; sin embargo, el enlace con el pasado recae en una corta muestra del virtuosismo de Hammett y el cabalgar de la guitarra de Hetfield como lomos para su voz. Los aires del trash se dejaron apenas atrás, no así la contundencia. Las sorpresas no terminan. “Sad But True” es densa, pesada dentro de una lentitud y contenido poético; que sobre todo tiene una melodicidad extraña en ellos, hechos que hacen de este sencillo el que confirma y asienta con su peso el nuevo sonido del cuarteto.

Mientras tanto “Holier Than Thou” es el retrovisor donde la velocidad del trash está en los riffs de guitarra; más no así el largo aliento, menos de cuatro minutos,  ni las arandelas sonoras, en bajo y batería, que lo sabían acompañar en pasados álbumes.

El primer tercio cierra con la balada “The Unforgiven”; una evolución en el camino emprendido desde “Fade To Black”, de Ride The Lightning, siendo esta la que exterioriza uno de los pecados de este disco cuando se cambia el sonido y celeridad en tanto se mantiene la misma duración.

Dosis repetida. “Wherever I May Roam” entra con una cadencia similar a “Sad But True” y luego acelera acomodándose más al ritmo de “Enter Sadman” en donde se permite el mayor lucimiento de Hammett en la guitarra líder junto a la voz que lleva, en mi opinión, la mejor letra del álbum. Sigue “Don’t Tread On Me” y Ulrich golpea sus tambores más para sacudir cabezas que para iniciar un pogo, y la masa lo hace en medio de esta tonada que aporta poco y se deja ir entre los típicos riffs de Hetfield. Y qué se puede decir de “Through The Never” sino que es ver como un pura sangre se hace caballo de paso fino y en lugar de deleitarnos con su poderío, que estallaba en la velocidad del beat ahora lo quiere hacer con su accesibilidad para montarlo. Una balada cierra, otra vez, el segundo tercio: la archifamosa y vilipendiada “Nothing Else Matters” donde sí hay emoción en la voz, una melodía sencilla que se agarra en su simpleza haciéndola una buena canción, pero se echa algo en falta. Algo que luego se verá catapultado en discos posteriores. Un aviso es lo terrible: creatividad desgastada a la vista.


No obstante, el azabache recuerda su paso y en el último tercio de este CD indulta su bravura. “Of Wolf And Man” cuenta con un toque natural y deliciosamente fuerte tanto en su percusión como en sus riffs donde galopa toda la canción mientras que la rabiosa voz del líder suena imponente tanto como la Flying V de Kirk. Es “The God That Failed”, un track completo donde Metallica termina de herrar el nuevo paso de su sonoridad con la labor de guitarras y bajo que se amalgaman como en ningún otro corte y los acordes finales son sello de la casa.

Entramos en tierra derecha con “My Friend Of Misery”, esta conserva la línea base de la anterior y tanto letras como voz hacen entender con claridad el porque el nombre de esta canción de dos partes separadas por un tímida guitarra como abrebocas al cortante solo del final. Para los últimos metros de carrera lo tiran todo en “The Struggle Within” donde su arranque de batería llama a la batalla, y a paso seguido la banda se descuelga en estampida con los coros como fusta, y levanta polvo el esfuerzo de los cuatro músicos. Tremendo cierre.

Cabe recordar como la godorria metalera gritó ¡vendidos! Y sí, aunque Metallica se hizo con el Derby de Kentucky con el tremendamente bien logrado Álbum Negro (1991), este nunca ha salido de la polémica y para bien o mal, marcó un antes y un después. Por un lado fue, lamentablemente, premonitorio cuando la banda no logró repetir el éxito comercial de este trabajo y si perderse en devaneos alternativos por un largo tiempo; y del otro lado solo basta con recordar la presentación que dieron en el Simón Bolívar en 1999 para entender y agradecer su masificación.

 

FacebookTwitterGoogle+Pinterest
Entradas Recomendadas

Deja un Comentario

Ingresa tu búsqueda y presiona “Enter”

Captura de pantalla 2016-08-12 a la(s) 15.16.29Beck