Dejó su trabajo fabricando cubiertos y platos comestibles con salvado de trigo y arroz en la India.

Un hombre da un vuelco a su carrera para emprender una nueva aventura en nombre de la sostenibilidad. Ahora produce cubiertos, platos y pajitas que son biodegradables, pero también comestibles, empezando por el salvado de trigo y arroz como alternativa al plástico desechable.

Un nuevo reto personal y un nuevo compromiso con un planeta inundado de enormes cantidades de contaminantes. Y así, un emprendedor con mil intereses abrazó un proyecto respetuoso con el ecosistema creando platos y cubiertos biodegradables en su India natal.

Todo empezó hace unos años cuando Vinayakumar Balakrishnan, después de un viaje a Polonia, echó un vistazo rápido a los residuos de producción del sector agrícola en la región de Kerala. Entre estos Salvado de trigo, en parte destinado a la alimentación del ganado. La otra parte se considera residuo como cualquier otra parte.

Entonces Balakrishnan comenzó a visualizarlo desde un punto de vista diferente y después de postularse al Consejo de Investigación Científica en Thiruvananthapuram le dieron una máquina para comenzar su trabajo.

Desde entonces nunca ha parado Convertir residuos en platos y cubiertos. Fundó la empresa con su esposa. Tushan Además de la producción de paja de arroz, que también es comestible y por tanto contribuye a ello. Alternativas al plástico de un solo uso.

Cada día prepara al menos 1.000 platos. Su producción es tan completamente natural que los clientes pueden consumirlos durante las comidas. Sí, su vajilla es tan comestible como toda la colección, pero sus productos son muy competitivos también en otros aspectos.

Además de fabricarse localmente utilizando recursos de residuos locales, los cubiertos y tazas están diseñados para múltiples usos. Es un excelente fertilizante para plantas domésticas y también se puede utilizar como fertilizante para el suelo o como aditivo alimentario para pollos y patos.

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La idea de Vinayakumar Balakrishnan es parte de las loables iniciativas para revivir las riquezas de nuestra tierra. El desperdicio se ve como una oportunidad para ganar una nueva vida y un nuevo propósito.

Este es también el caso de México, donde Omar convierte el musgo de sargazo en ladrillos ecológicos, o en Kenia, donde los ladrillos están hechos de plástico reciclado y son más resistentes que el hormigón. Muchos ejemplos virtuosos de pequeñas y grandes empresas unidas por una nueva visión en la que todo está enfocado al respeto al medio ambiente.

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Fuente: Tushan/Facebook

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