
Aunque un enero Y las temperaturas de febrero todavía pueden ser bastante frías, y ya se pueden comenzar algunos trabajos de jardinería, porque la primavera no está lejos y no deberíamos ser bienvenidos desprevenidos. Quien tenga un jardín debe limpiarlo de las hojas que se hayan caído durante los últimos meses y quitar las ramas que hayan sido quebradas por el viento y la lluvia. Aún no es el momento de la poda, sino simplemente de los trabajos de limpieza y mantenimiento de los parterres.
En este artículo veremos qué plantar en enero y febrero para tener un jardín y balcón lleno de flores en primavera.
Podemos preparar el suelo para los próximos meses desenterrándolo y fertilizándolo con abonos especiales, para que absorba los nutrientes que necesitan las plantas que ya están en los parterres y las que se van a plantar.
Cómo preparar una semilla
Enero y febrero son los meses en los que se puede realizar la primera siembra utilizando semilleros. Deben colocarse en lugares protegidos del viento y del frío y fuera de la luz solar directa.
Se necesitan pequeñas bandejas llenas de tierra húmeda para plantar zinnias, betoníaY acianos y ásteres y todas esas plantas con flores que aparecen a principios de abril.
Tenga cuidado de no olvidar regar las bandejas con regularidad y siempre se aconseja mantener la tierra húmeda.
Al comienzo de la primavera, cuando las temperaturas superan los 15 grados y han aparecido las plántulas, podemos transferirlas de manera segura al suelo del jardín o en macetas en el balcón.
Esto es lo que debe plantar en enero y febrero para que su jardín y balcón se llenen de flores en primavera
Enero y febrero son los meses ideales para el cultivo de bulbosas: ciclamen, narciso, amarilis y prímula.
Es preferible plantar cebollas en el jardín, donde hay más espacio. De hecho, el crecimiento por mechones es parcial y no da los mismos resultados.
El suelo debe elevarse a una profundidad de 30 cm. Para ablandar se recomienda agregar compost, turba y arena.
Para enterrar los bulbos, cava pequeños agujeros con un diámetro igual a una vez y media el diámetro del bulbo. La última distancia entre ellos debe ser de 5 centímetros y una profundidad de 10 centímetros desde la superficie de la tierra.

Jacinto Benavente es colaborador de Revista Metrónomo, donde cubre temas de actualidad, política, negocios, tecnología, deportes, entretenimiento y estilo de vida. Su trabajo se centra en ofrecer información clara, equilibrada y relevante para los lectores, con especial atención a los acontecimientos que impactan la vida cotidiana y el panorama informativo. A través de una cobertura precisa y accesible, busca ayudar a la audiencia a comprender mejor los temas más importantes del momento.


