Iberia y Vueling confían en mantener su operativa este verano pese a la crisis del combustible

Las principales aerolíneas españolas del grupo IAG aseguran que no aplicarán recargos adicionales a los billetes ya reservados, mientras Europa afronta incertidumbre por el suministro de queroseno tras la escalada del conflicto en Oriente Próximo.

Las aerolíneas españolas mantienen sus planes de verano

Iberia y Vueling, las dos compañías con mayor peso del grupo IAG en España, han trasladado un mensaje de calma a los pasajeros ante la tensión que atraviesa el sector aéreo internacional por el encarecimiento del combustible. Ambas aerolíneas prevén operar con normalidad durante la temporada alta de verano, sin cancelaciones derivadas de la actual crisis energética.

La situación se produce en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo. La incertidumbre sobre el suministro de queroseno ha llevado a varios grupos europeos, entre ellos Lufthansa, KLM o Volotea, a reducir parte de su programación prevista para los próximos meses.

Frente a ese escenario, Iberia y Vueling defienden que cuentan con mecanismos suficientes para garantizar sus operaciones y mantener los precios ya cerrados con los clientes.

Iberia descarta cancelaciones y recargos en los billetes

Desde Iberia aseguran que no esperan problemas de abastecimiento de combustible durante el verano y que su planificación operativa sigue adelante “con normalidad”. La compañía, liderada por Marco Sansavini, afirma además que no aplicará suplementos adicionales a las reservas ya realizadas, aunque continúe subiendo el precio del queroseno.

La aerolínea ha reforzado en los últimos meses sus medidas de ahorro de costes para amortiguar el impacto del incremento del combustible, uno de los principales gastos del sector. Además, al igual que Vueling, mantiene cubierto a precios fijos más del 60% del combustible previsto para este ejercicio.

Este tipo de cobertura financiera es habitual entre las grandes compañías europeas, aunque no siempre logra neutralizar completamente el impacto económico. Lufthansa, por ejemplo, ha advertido de un sobrecoste cercano a los 1.700 millones de euros en 2026 pese a tener asegurado el 80% de su consumo de fuel a precios pactados.

Vueling refuerza el mensaje de estabilidad para los viajeros

Vueling ha emitido un comunicado en términos muy similares al de Iberia con el objetivo de transmitir confianza a los pasajeros en plena campaña de reservas estivales.

La compañía de bajo coste mantiene que su programación de verano se está desarrollando “según lo previsto” y que no contempla alteraciones por problemas de suministro energético. Asimismo, garantiza que el importe confirmado al realizar la compra será el precio final del billete.

La aerolínea busca así evitar un freno en las reservas provocado por la incertidumbre internacional, especialmente en un momento clave para el turismo en España, uno de los principales motores económicos del país.

España gana ventaja por su capacidad de refino

Mientras otros mercados europeos muestran preocupación por la escasez de combustible de aviación, España parte de una posición relativamente favorable gracias a su infraestructura energética.

Actualmente, alrededor del 80% del queroseno utilizado en los aeropuertos españoles procede de producción nacional, lo que reduce la dependencia directa del exterior. Además, las reservas estratégicas de combustible superan los 90 días de consumo y las ocho refinerías activas han incrementado su producción para garantizar el abastecimiento.

El Gobierno considera que esta capacidad convierte a España en una excepción dentro del panorama europeo. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, calificó recientemente la situación española como “muy favorable” frente a otros países del continente.

Según los datos trasladados por el Ejecutivo y la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), solo un 20% del queroseno consumido en España es importado. Además, el petróleo vinculado directamente al estrecho de Ormuz representa apenas un 11% de las importaciones energéticas españolas.

El turismo español podría beneficiarse del contexto internacional

La combinación de estabilidad energética y elevada capacidad aeroportuaria podría favorecer a España durante la temporada turística de verano.

Algunos operadores consideran que parte de los viajeros europeos podrían optar por destinos españoles frente a otros mercados más próximos al conflicto, como Turquía, Egipto, Grecia o Chipre, donde existe mayor incertidumbre sobre el suministro de combustible o la evolución geopolítica.

Las aerolíneas han comunicado a Aena una oferta récord de 258,8 millones de asientos entre abril y octubre, un 5,7% más que en el mismo periodo del año anterior.

El Gobierno y Aena siguen la evolución de la crisis

Aena ha activado un observatorio específico para supervisar el impacto de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo. En este grupo de seguimiento participan el Ministerio para la Transición Ecológica, operadores petrolíferos, plataformas logísticas y la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores).

Las primeras evaluaciones apuntan a que los mayores problemas de suministro afectan actualmente a Asia y a determinados países europeos, aunque no se prevén incidencias directas en la red aeroportuaria española.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió este miércoles que España cuenta con “garantías y seguridad” en el suministro de queroseno, aunque reconoció que el Ejecutivo permanece atento al posible impacto sobre la campaña turística.

El Gobierno español apuesta además por una respuesta coordinada dentro de la Unión Europea y considera que la estabilización definitiva del mercado dependerá de la evolución del conflicto y de una eventual reapertura del estrecho de Ormuz.

Un verano clave para el sector aéreo español

A pesar de la tensión internacional y del incremento de los costes energéticos, Iberia y Vueling mantienen por ahora un discurso de confianza y estabilidad. Las compañías consideran que las reservas estratégicas, la cobertura financiera y la capacidad de refino española permiten afrontar el verano con garantías.

La evolución del conflicto en Oriente Próximo seguirá marcando el pulso del sector aéreo europeo en los próximos meses, aunque España parte, de momento, con una posición más sólida que otros países de su entorno.

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