Además de la depresión, la ansiedad y el estrés también pueden aumentar el riesgo de desarrollar este trastorno alimentario.
Debido a las obligaciones, la falta de descanso y las expectativas cada vez más exigentes, la ansiedad y el estrés son condiciones muy presentes en nuestro día a día. Esto sucede porque vivimos en una sociedad hiperestresada, centrada en la apariencia y la competencia, y que no da descanso.Todo ello puede tener repercusiones negativas en […]








